El Gran Arcano y la transmutación de la energía creadora

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El Gran Arcano siempre ha estado escondido en los relatos bíblicos, monumentos de la antigüedad, en las letras de los libros de alquimia, como también en pinturas y rituales de hermandades secretas. En la actualidad cualquiera dice saber el secreto del Gran Arcano porque leyó a Pascal Berverly Randolph, Carl Kellner, Theodor Reuss, Krumm Heller, Dion Fortune, Jorge Adoum, Samael Aun Weor, Eliphas Levi, entre muchos destacados autores e investigadores; porque tiene una oratoria sorprendente sobre creencias energéticas de todo el mundo o bien porque es miembro de una escuela o club y se dijo ser contactado. Pero entender el Gran Arcano requiere mucho estudio y a su vez mucha práctica.

La verdad universal se ha conservado gracias a que pequeños grupos secretos y discretos traspasan sus conocimientos de boca a oído, ocultando el increíble cúmulo de información y sabiduría en vestiduras externas de símbolos como guía. Los elegidos para practicar y transmitir éste conocimiento, deben demostrar que son poseedores de una moral pura y confiable, o mejor dicho, libres de ataduras y de buenas costumbres. El conocimiento que otorga el Gran Arcano es aplicable a cualquier sociedad y espiritualidad, por eso muchas religiones toman lo que les sirve, según el contexto e idiosincrasia de la sociedad en donde se encuentren.

Podemos afirmar que el Gran Arcano se encuentra oculto en todo el cúmulo de sabiduría que los símbolos serpentinos resguardan para los que tengan los ojos para verlo y los oídos para oírlo, tales como la serpiente del Árbol del Conocimiento, la serpiente emplumada de los mechicas y mayas, las serpientes del caduceo del dios griego Hermes, las serpientes de las tradiciones hindúes y budistas, como también la rica mitología china y sus dragones.

Para poder alcanzar la unión con la divinidad, se requiere de mapas, herramientas para descifrar, llaves para ir abriendo las puertas, ya que según cuentan los que más se adentraron en el Gran Arcano, sin un Daath apropiado es un caos y debes tener mucha preparación para no perderte en los estrechos caminos que llevan a la gloriosa puerta del Jardín del Edén.

Lo que ya se ha podido comprobar, es que debes entender los secretos del Árbol del Conocimiento a través de las vestiduras del Zohar; muchos se quedan en ellas, pero muy pocos logran penetrar en los misterios de la Kabbalah. Muchos se pierden porque consideran los antiguos escritos como eventos históricos, cuando deben descubrir y entender el mensaje verdadero a través de las analogías. Por ejemplo, casi lo primero que lees en el Zohar o también en la Biblia, es la palabra Elohim, que significa Entidad Andrógena. Curiosamente el concepto de Elohim, lo puedes apreciar en diversas creencias duales de varias culturas antiguas y que según la historia oficial no tuvieron contacto entre sí. Pero Elohim viene siendo un gobernador de la creación o comúnmente mal llamados ángeles. Uno de los encargados de dirigir la creación en ésta parte del Universo es Jehová Elohim y no lo debes confundir con Yahvéh -como se cree que podría sonar la pronunciación de Dios-.

De acuerdo a la sabiduría esotérica, existen 7 dimensiones fundamentales de un orden ascendente y descendente, y la puedes ver representada en la Escalera de Jacobo. El Jardín del Edén estaría ubicada en la 4ta Dimensión o Mundo de la Energía vital (Yesod o Fundamento). La humanidad simbolizada en Adán, necesitaba crecer espiritualmente, por tal razón Eva fue separada del cuerpo andrógeno de Adán. Debido a esta separación, el hombre y la mujer se han visto obligados a rescatar su otra parte perdida; esta necesidad es la raíz de la ansiedad por la conexión sexual desenfrenada y desordenada que nos alejaron de Yesod y por el cual debemos buscar el camino de regreso.

En el Jardín del Edén, en medio de ella se encuentra el Árbol de la Vida y el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, estos árboles son simbólicos y no debes creer que existen literalmente. Al Árbol de la Vida también lo conoces como el árbol que Moises encontró ardiendo en el Monte de Sinaí, el árbol en donde el Buda Shakyamuni encontró la iluminación, es el Árbol del Universo de los Mayas, es el Árbol de la Vida de los Aztecas o Mechicas, es el Gran Árbol Yggdrasil de los nórdicos. Es aquí en donde se vuelven a pelear los humanos por quien conoce el método para adquirir su conocimiento, sin importar si es con la Kabbalah, asistiendo a misa, evangelizando o con la Kalachakra.

El Árbol de la Vida es un mapa del Universo y del alma humana, y puedes interpretarlo como el bosquejo del macro y/o microcosmos; por esta razón en el Oráculo de Delfos encontrarás la sentencia “Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a sus Dioses”. El fruto del Árbol de la Vida es vida, sustancia y sabiduría. En la Biblia dice claramente que Adán y Eva podían alimentarse de éste árbol, o sea de la ciencia divina. Poseer un Árbol de la Vida dentro de uno mismo, significa que nuestros sentidos internos están completamente abiertos y activos, suministrando una directa relación con nuestro Dios Interior.

En todos los escritos místicos, se entiende que del Árbol del Conocimiento no se podía comer, debido a que al comer de ella, se puede conocer y entender la ciencia del Gran Arcano. Leyendo entre líneas los textos que hacen mención al Árbol del Conocimiento, nos lleva a entender que la gnosis o daath está intrínsecamente ligada a la sexualidad; recordemos que en un principio Adán era andrógeno, y después desde él salió Eva; pero al parecer lo que se les prohibió fue que tuvieran relaciones sexuales libremente, sin un plan divino en crear otra especie. La genética nos respalda, ya que todos los seres humanos tenemos el cromosoma X (femenino) y algunos tenemos el cromosoma Y (masculino), pero ambos tenemos hormonas que diseñan y colorean nuestros gustos, rasgos físicos e intereses sexuales.

Curiosamente, siempre hemos tenido el símbolo del caduceo en nuestros ojos, sin importar la cultura dominante en la que hayamos crecido. Las 2 serpientes del caduceo, representan los canales energéticos de lo masculino y femenino enroscados en la columna espinal, y se nutren de la energía sexual en Yesod; estos dos canales energéticos se conocen como Adán y Eva, Ida y Pingala, Od y Ob, las dos ramas del olivo, entre otros. Las 2 serpientes se enroscan en la columna vertebral del cuerpo físico, la espina dorsal está siempre simbolizada por una vara; entonces la vara es el bastón del maestro y la columna principal del cuerpo humano, y esta se sostiene sobre la Piedra de Fundación o Yesod.

La columna vertebral, curiosamente está formada por 33 vértebras, simbolizada por los 33 años de la vida de Jesús y por los 33 grados masónicos del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. En nuestra psiquis, Eva es la que estimula la procreación, cuando Eva es tentada en comer del fruto del Árbol de Conocimiento, no es más que el deseo de la humanidad por tener descendientes; y al hacerlo, involuntariamente pasan a comportarse como Dioses, ya que pueden crear vida, pero el camino entre el discernimiento entre lo bueno y lo malo es muy largo. Lo que quiere decir la analogía del Génesis, es que el ser humano puede reproducirse sin la guía de los Elohim para conservar su especie cuando guste, en muchos casos será consensuado y programado, mientras que en otro será a la fuerza y sin ninguna responsabilidad por la creación. El aprender a procrear sin intervención de los Elohim, los condujo a descubrir el orgasmo.

La energía que se desarrolla entre el hombre y la mujer en el acto sexual es enorme, es aquí en el coito donde la humanidad tiene la capacidad o dádiva de Dios para crear. El hombre como fuerza activa es la reflexión de Dios Padre, y la mujer como fuerza receptiva es la reflexión de Dios Madre, y el sexo es la fuerza que los viene a religar o unir. Estas son las 3 fuerzas que dan origen a toda creación y es la fundación universal del símbolo de la trinidad.

La trinidad es la unión de 3 que se expresan como uno (Kether, Binah, Chokmah). Este uno dividido en dos (hombre-hembra) une a los dos para crear. El entendimiento de la trinidad, es el misterio del fecundante fuego de Dios. La fuerza que fortalece a toda creación en todos los niveles de la existencia, es la energía sexual. Ésta energía está simbolizada por el fuego, el agua y por la luz. Toda vida nace de las aguas o fluidos sexuales, por eso el poder creativo suministrando la fuerza de esa energía electrónica sexual implica una gran responsabilidad.

Gabriel Elohim es el regente de la Luna, quien directamente influencia toda forma de concepción, en ciertas épocas del año, esposo y esposa viajaban grandes distancias para ser instruidos en los misterios sexuales, esta es la raíz perdida de la práctica moderna de la luna de miel. La despilfarrada expulsión de energía sexual a través del orgasmo no es necesaria para la gestación de un hijo.

Comer del fruto de la sexualidad, significa eyacular la energía sexual, el orgasmo significa despojarse de la divina energía que ilumina el alma para la satisfacción de la sensación bestial física, así es como la energía destinada para la manutención de la vitalidad física y espiritual del individuo, es expulsada a través del orgasmo. Entonces la alegoría de Adán y Eva, es que en la antigüedad se comió del fruto del Árbol del Conocimiento, abuzando del consumo de la energía sexual y prefirieron el placer. Por lo tanto tuvieron que descender a la 3ra Dimensión, ya que no contaban con la suficiente energía, el cual si quieren regresar, deberás activar sus 5 sentidos físicos como también sus 7 sentidos superiores que unen al ser humano con la divinidad.

Sin la energía sexual, el alma se atrofia y se rompe la conexión con Dios, cuando eyaculamos la energía sexual, perdemos parte de la energía que estimula los sentidos internos; esta es una de las razones por las cuales los que abusan en esta liberación, no pueden percibir a Dios en ningún sentido. El orgasmo es una sensación agradable para los sentidos físicos pero un veneno para los sentidos superiores.

La humanidad está completamente dormida a causa del abuso del consumo del fruto de Árbol del Conocimiento o eyacular orgasmo; antes de que se comiera el fruto, el sexo era tratado con el más profundo de los respetos y veneración, ya que era para fecundar. Éste es el génesis que marcó la diferencia entre acto sexual para fecundar y acto sexual para obtener placer (bien y mal). El ser humano tiende a buscar el placer, pero después se olvida que lo que está dentro de nosotros enferma y físicamente morimos para volver a comenzar o bien bajar a otra dimensión.

El placer provoca deseo, y el deseo es la causa del sufrimiento. El deseo es la causa que los Dioses caigan de sus tronos y pierdan su conexión espiritual por obtener placer material. Desear es ansiar y el que ansia sufre, esto es precisamente lo que nos aleja de la divinidad. El camino para volver a conectarse con lo divino es largo y de mucho sufrimiento. Se dice que para alcanzar la virtud ha de haber lucha por medio del combate a los vicios.

Ahora que ya sabes en pocas palabras lo que trata el Gran Arcano, lo que acabas de leer es una conclusión presentada en forma de introducción. Esto quiere decir que ya tienes una premisa, ahora deberás buscar la manera de como trabajar para activar todos tus puntos y trascender al plano que fuimos despojados por un error o deseo de nuestros antepasados. Con esta enseñanza no se busca que te limites a la energía sexual, ni buscar una nueva forma de vida; se trata de explicarte lo que el Zohar y la Kabbalah quiere que entiendas para que seas tu bajo tu libre voluntad quien lo lleve a la práctica ya sea en esta vida o en otras.

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