La moringa y sus efectos secundarios
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (2 votes, average: 5,00 out of 5)
Loading...

La moringa y sus efectos secundarios

Consumir moringa es de gran importancia para la salud; sin embargo, se debe tener sumo cuidado para no permitir que genere efectos secundarios, ya que al igual que cualquier medicamento, o planta medicinal, puede producir dichos efectos. Es importante destacar que son pocos los que se conocen hasta la fecha, por ende son mayores los beneficios que aporta; no obstantes aquí se enlistan algunos de los efectos secundarios que se han presentado.

  • Cuando se trata de las mujeres en estado de embarazo, se debe consumir de manera moderada, ya que la moringa tiene altos contenidos de vitamina A y hay recordar que es esta, la que se encarga de que haya división celular. Lo anterior no significa que se omita el consumo pero si se hace, debe ser en cantidades mínimas.
  • Otro de los efectos secundarios que puede producir es la policitemia, que consiste en un exceso de glóbulos rojos en la sangre, claro que para que se presente es basta con que el consumo de moringa sea en altas cantidades.
  • La diarrea es uno de los efectos secundarios que más se presentan y es que, se debe a que la moringa cuenta con fibra en gran magnitud es por ello, que cuando el cuerpo de la persona no está acostumbrado a recibir fibra, puede ocasionarle que se vea en la necesidad de ir al baño de manera instantánea, es decir, posterior al momento de la ingesta. Cabe mencionar que el proceso diarreico se debe a una desintoxicación que lleva a cabo la moringa, y va desapareciendo en cuando el cuerpo se va adaptando a recibir la fibra que contiene dicha planta.
  • Puede ser causa de alergias, y es que al igual que otro tipo de alimento o fármaco, no está exento a producir algún tipo de alergia.

Si estas interesado en consumir moringa como suplemento alimenticio, consulta primero a un experto herbolario, ya que no todos son candidatos de su consumo y el auto consumo puede contraer fuertes efectos secundarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *