¿Realmente se puede hipnotizar a la gente?

0
2871
hipnosis

En términos sencillos, la hipnosis es un proceso a través del cual alguien pierde un poco de su pensamiento consciente e inhibiciones, y queda más susceptible a la sugestión.

Los cambios en la actividad neurológica del cerebro pueden alterar las percepciones y emociones del sujeto hipnotizado, permitiéndole enfocar sus pensamientos y filtrar sus distracciones. Un área clave involucrada en estos estados es el lóbulo frontal, que representa gran parte de la masa cerebral y es responsable de la personalidad, emociones y memoria a largo plazo. Cambiar las funciones del lóbulo frontal del cerebro altera la experiencia subjetiva de la realidad de la persona, a la vez que invierte sus procesos cognitivos y la lleva a tomar acciones electivas sin voluntad consciente.

Otras áreas del cerebro involucradas en los estados alterados incluyen el lóbulo parietal, que puede distorsionar la percepción del tiempo y del espacio; el tálamo, que puede inducir la sensación de estar en su propio mundo, y la formación reticular, que recibe información sensorial del mundo exterior y determina lo que es importante y lo que no lo es, así que nos protege de sufrir una sobrecarga sensorial.

Típicamente, un hipnotista induce al sujeto a un estado altamente sugestionable a través de técnicas como el relajamiento progresivo o la sorpresa -sin embargo, una inducción formal no es prerrequisito para que el hipnotismo tenga éxito-. La hipnosis clínica se realiza para abordar problemas psicológicos y físicos. Por ejemplo, se ha utilizado para reducir la experiencia de dolor en víctimas de quemaduras graves, en mujeres en labor de parto y en pacientes sometidos a quimioterapia, para reducir las náuseas. La hipnosis también ha sido utilizada para tratar a personas con ansiedad, adicciones y diferentes fobias.

El hipnotismo es una forma de disociación que permite que el paciente responda a una sugestión mientras ignora las distracciones. Las personas que son hipnotizadas conservan las mismas capacidades físicas y mentales que poseen en un estado normal. No pueden recibir poderes para realizar actos de fuerza sobrehumana, ni se les puede forzar a recordar eventos que nunca tuvieron, como recuerdos de su infancia.

Una controversia que rodea a la hipnosis es el debate del estado. A pesar de que los profesionales de diferentes bandos están de acuerdo en que la hipnosis existe, no están de acuerdo sobre la manera en que se lleva a cabo. Quienes defienden la teoría del estado, creen que la hipnosis lleva a los participantes a un estado de consciencia alterada que es totalmente distinto a la realidad consciente. Argumentan que este estado es lo que permite lograr el comportamiento atípico que se suele observar durante la hipnosis. Los teóricos del no-estado, por otro lado, sostienen que el proceso de hipnosis lleva a los participantes de manera continua hacia zonas de sugestión incrementada, sin dejar el estado mental normal que opera durante la vigilia.

La capacidad de ser hipnotizado cae dentro de una distribución normal, o curva de campana, donde la mayoría de la gente tiene una respuesta moderada a la sugestión hipnótica, y hay menos personas que resultan o muy fáciles o muy difíciles de hipnotizar. Se trata de una cualidad relativamente estable que permanece constante a lo largo de la vida adulta. Los científicos siempre están buscando características que predigan una hipnosis exitosa. Se ha descartado cualquier asociación entre la capacidad de ser hipnotizado y de ser de voluntad débil o ingenuo. Lo que si está comprobado es que las personas que se duermen fácilmente, las personas que viajan a un estado de placebo con la música, son más propensos a responder a la hipnosis.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here